Dónde comer en Hotel La Compañía: guía de sus restaurantes y bares en Casco Antiguo
Cinco restaurantes, dos bares y una propuesta gastronómica que sigue la propia historia del hotel a través de sus alas Española, Francesa y Americana.
En Hotel La Compañía Casco Antiguo, la gastronomía está arraigada a la estructura del hotel. Sus cinco restaurantes y dos bares se reparten entre tres alas ligadas a distintos momentos de la historia panameña, de modo que la gastronomía también funciona como otra manera de recorrer el edificio.
Hay hoteles donde la comida funciona como una capa aparte, añadida cuando la arquitectura ya está resuelta. Hotel La Compañía trabaja de otra forma. El edificio fue organizado alrededor de tres alas que corresponden a periodos distintos de la historia del sitio: Española, Francesa y Americana. La propuesta gastronómica sigue esa misma estructura. Los cinco restaurantes y dos bares están distribuidos dentro de esas alas, así que comer aquí también se convierte en una forma de entender el hotel.
El Ala Española empieza con El Santuario, el restaurante principal del hotel. El diseño explica buena parte de su carácter: techos altos, vitrales, arcos de piedra y el peso conservado del antiguo sitio conventual. La carta se mueve entre influencias panameñas, españolas, asiáticas e indias. Un platillo que sigue esta mezcla culinaria es el tamal de olla con langostinos, una preparación que toma una base panameña conocida y la proyecta hacia una experiencia más sofisticada. A pocos pasos, el Ala Francesa cambia de tono con 1739, un bistró francés con cava de vinos privada. El nombre remite a los años en que la Real y Pontificia Universidad de San Javier se estableció en el sitio, y el restaurante mantiene esa línea histórica.
El Ala Americana se ubica en la parte más nueva dentro de esta historia culinaria. American Bazaar toma su nombre de la tienda por departamentos creada aquí en 1904, y el lugar honra esa referencia con madera, bronce y un aire de celebración clásico, con un menú estilo steakhouse, y obvio, las cervezas no pueden faltar.. Muy cerca, Luigi’s gira hacia la cocina italiana en un espacio más reservado, donde la Cucina Povera es la protagonista. Hari’s cambia nuevamente el tono con una atmósfera más divertida con su menú Mexicano y vibes de fiesta gracias a su decoración. Ninguno intenta parecerse al otro. Lo que los une es el momento de Panamá al que pertenecen: esa etapa de comienzos del siglo XX en la que la ciudad se abrió a nuevas influencias a través del tránsito, el comercio y la migración.
"En conjunto, los cinco restaurantes y dos bares le dan a Hotel La Compañía una de las propuestas gastronómicas internas más completas del Casco Antiguo".
Los bares completan ese mapa interno del hotel. Exilio Bar, junto a 1739, tiene una de las referencias históricas más claras del antiguo convento. Su nombre hace referencia a la expulsión de los jesuitas decretada en 1767 por el rey Carlos III, un episodio que cerró una etapa fundamental de la vida del sitio. Capella, en cambio, es un rooftop con vistas abiertas del Casco Antiguo y un ritmo más sereno, pensado alrededor de los signature cocktails, una buena conversación y la mezcla de lo antiguo con lo moderno de la ciudad al caer la noche. Entre ambos, el hotel cubre dos extremos de su vida social: el clima más recogido del edificio antiguo y la energía exterior del barrio.
Vistos en conjunto, los cinco restaurantes y dos bares le dan a Hotel La Compañía una de las propuestas gastronómicas internas más completas del Casco Antiguo. El atractivo no está solo en la variedad. Está en la forma en que cada espacio recoge una parte distinta de la cronología del edificio y de la antigua ciudad que lo rodea. Una cena bajo arcos de un antiguo monasterio, una experiencia francesa ligada a 1739, la recreación de una tienda de 1904, un rooftop bar sobre el casco histórico: cada uno ofrece una entrada distinta a la misma dirección.










